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domingo, 2 de julio de 2017

Vecinos V y último





Había pasado tiempo...   puede que más de lo que mi mente creía. Había pasado de las chanclas a la bufanda y nuevamente a las camisetas de tirantas sin apenas darme cuenta.  Cuando una es feliz el tiempo es fugaz.

Desde hacía tres meses trabajaba en una clínica veterinaria. Era la primera persona que veían los animales enfermos que llegaban con sus dueños asustados la mayoría de las ocasiones.

Hoy  no trabajo. Es día de fiesta. Me encantan estos días y no solo porque no tengo que atravesar media ciudad y abrirme paso entre el bullicio de gentes que deambulan sin ton ni son  hacia un destino desconocido para mi, sino porque me quedo en casa y eso es equivalente a compartir algún tiempo regalado con mi Alain.

Me he levantado temprano. He limpiado los platos y vasos de la cena de ayer. Esperé tomando un café  a que terminara la lavadora. Pensaba qué regalo sería el ideal para Alain.  Faltaban cinco días para su cumpleaños.   He tenido que comprar un cesto para la ropa  más grande. Alain la deja olvidada y desde hace ya algún tiempo tiene sus espacios en casa;  cepillo de dientes, maquinilla de afeitar, un par de cajones para sus camiseta y calzoncillos...
Agradezco que hubiéramos tenido esa  idea. No hubiera sabido que decir cuando descubrió sus calzoncillos perdidos entre mis bragas.  Aquél día ya existía su cajón  y el despiste fue mi mejor argumento.  Aún así  supe  que detrás de  la risa que esbozó en ese momento estaba el Alain discreto que no quería ponerme en aprietos, porque sabía bien que era fácil avergonzarme con ciertos aspectos como aquél.  Me miró y me buscó para abrazarme, me dijo algunas palabras cariñosas, palabras de complicidad.



Terminaba de tender cuando Alaín se asomó por la ventana. Me dio los buenos días y ponderó el olor a café.  - Ven. Ven conmigo y te preparo el desayuno-  Dije mientras recogía mi melena en una coleta.  Él aceptó, dijo algo que no entendí y desapareció de mi vista.     Cerré la ventana, y me subí uno de los tirantes de la camiseta que se resbaló por mi hombro dejando, creo, parte de mi seno al descubierto.
Creo que  vino corriendo. Nadie tarda tan  poco tiempo en recorrer tan largo trecho de pasillos. Cuando abrí la puerta tenía esa sonrisa de pícaro tan suya. Me acorraló entre sus brazos tan pronto la puerta se cerró y se sintió bajo el cobijo de la intimidad.  Me abrazó, me besó en la comisura de la boca y me dijo que era lo mas bonito que había visto aquella mañana.  Sin alargar demasiado los tiempos fue a la cocina y se sentó mientras le preparaba el desayuno, él me contaba algunos planes, eran muy divertidos.  Planes con sus amigos del pueblo que pasaban aquellos días en la ciudad.

- ¿Quieres que hagamos algo juntos?  Podemos ir a esa exposición que tanto te gustaba, han abierto un par de salas nuevas-.    Tenía ganas de pasar momentos con él, compartir esas cosas que nos unían.

Alaín miró la tostada, no me miró a los ojos, dijo que no tenía mucho tiempo. Me enumeró multitud de cosas importantes. Cosas que ocuparían mucho su tiempo. Un tiempo en el  que yo parecía no estar. Imagino que tendría que asimilar que ya no era novedad. Que la pasión se asentaba y nuestra relación ya era cotidiana, no teníamos necesidad de ser prioridad  ya que sabíamos que estaríamos uno para el otro en algún momento del día.

Alaín bebió su café y se tomó su tostada.  Entró al baño para cepillarse los dientes mientras yo escribía mensajes de textos que me hacían sonreír de una forma tonta.  Alain se despidió con un beso en la boca. Olía bien. Iba muy guapo para ir al encuentro de sus amigos del pueblo.  Me pellizcó el glúteo y  me preguntó si  nos veríamos a la noche.  Dudé  de esa posibilidad, tenía esos mensajes de texto en la mente.  -Posiblemente hoy llegue tarde- Comenté.  Él no dijo nada más.  Sentí cierto alivio  por tener un margen extra de libertad.

Lo vi pasar por el patio interior. Era el hombre  bueno y atento en todos los aspectos de la vida.  Deseaba tenerle  durante toda la vida a mi lado, sin embargo intuía que todo tenía su tiempo. Y yo con todo mi amor también terminaría siendo un capítulo más. Al menos ese era mi miedo porque comenzaba a sentirme como una mujer enamorada.

El teléfono sonó en mitad de la tarde, mientras pasaba la tarde en la cafetería con las amigas. Era un mensaje de texto...  era Alain.  Cuando lo leí sonreí, puse esa cara boba. Contesté.  En ese instante supe que Alain se quedaría a  mi lado. Que compartiríamos la vida mucho tiempo más. Él era mi amigo, mi cosita dulce, mi pequeño amante.




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12 comentarios:

  1. Hermosa historia, Nieves, te ha quedado Fenomenal.
    Besos 🌹 🌸 💐 🌼 🌷

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  2. Él es más primitivo pero sabe latín.
    Buen regalo.
    Y buen relato.
    Les auguro años de felicidad.

    Besos.

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  3. El suspenso mata a veces! Parece que van a seguir enamorándose mutuamente, un abrazo Nieves!

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  4. Final de la historia ¿O tal vez no? En cualquier caso un placer haberla compartido contigo, ahora compartimos amistad :)
    Besitos.

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    1. Seguro que inventamos algo para el otoño ¿Que te parece?

      Besos

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  5. Claro que con ese mensaje (regalo), ya se despejaron las dudas!
    Me ha encantado leer sus historias a dos manos!

    Besitos =)))

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  6. ¡Hola Nieves!

    Felicidades por la historia tan bien llevada. Es una lástima que termine, aunque sabemos que al menos los protagonistas seguirán la suya :) Roland y tú habéis creado un modo especial de contar la misma historia, y eso como lectora siempre lo agradezco, el que me sorprendan ^_^

    Enhorabuena una vez más, siempre es un placer leerte

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    1. Muchas gracias Poe. Sin duda es un placer poder lograr sorprenderos. Ha sido fácil escribir con Roland.
      Si, a mi también me gusta la idea de pensar que Charlotte y Alain seguirán compartiendo vida y pisos mucho tiempo. Estoy convencida que será así.

      Muchas gracias. Besitos :D

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  7. Muy bonito, necesito tomar cosas bellas para seguir camino, hacen bien
    Besos

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  8. Cuando te hacen un sitio para tus cosas es el momento de ponerse a pensar

    Besos

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  9. Muchísimas gracias por haber compartido con Ronald y conmigo esta historia con la que tanto hemos disfrutando creandola.

    Puede que en un futuro inventemos algo nuevo. ;)

    Besitos y feliz día a todos!!!

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....